Camino de Ronda de Sant Feliu de Guíxols a S’Agaró

La tentación de las playas y calas en la Costa Brava es tan grande que muchas veces nos olvidamos que es un lugar perfecto para la práctica del senderismo. Una de las rutas más bonitas que puedes hacer es la del camino de ronda de Sant Feliu de Guíxols a S’Agaró, un balcón con vistas al Mediterráneo. En él podrás disfrutar de baños increíbles, escalada en vías ferratas y de la verde vegetación que cubre el litoral catalán, que se fusiona de manera exquisita con el azul del mar.

Cómo llegar al camino de Ronda de Sant Feliu de Guíxols a S’Agaró

A dónde llegar es una de las cuestiones más importantes que te tienes que plantear antes de hacer el camino de ronda. Si quieres pasar el día en Sant Feliu o en S’Agaró, deberás aparcar en la localidad elegida.
En Sant Feliu de Guíxols tienes más de 20 parkings gratuitos. Junto a la playa principal de la localidad hay zona azul, por lo que si no te importa pagar es una buena opción.
Si decides empezar desde S’Agaró, lo mejor es aparcar cerca de la playa de Sant Pol, donde hay zona azul. Aun así, a las afueras de la localidad puedes encontrar parkings gratuitos como el Ronda, a unos 7 minutos a pie del comienzo del sendero hacia Sant Feliu.

Qué ver y hacer en el camino de ronda de Sant Feliu de Guíxols a S’Agaró

El camino de ronda entre Sant Feliu de Guíxols y S’Agaró tiene una distancia de 2,5 kilómetros en los que encontrarás diferentes atractivos, todos ellos relacionados con el mar Mediterráneo. Recuerda que tendrás que hacer la vuelta a pie, por lo que en total serán 5 kilómetros ida y vuelta. El camino es un constante sube y baja de escalones, que con calma se recorren en 1 hora y media.

Si comienzas el sendero desde la playa de Sant Feliu, lo primero que encontrarás será el merendero de cala Jonca, una preciosa y pequeña playa de aguas cristalinas a la que podemos bajar por unas escaleras de hierro.
El siguiente punto del camino de ronda es el mirador de las Triadores, un precioso balcón colgado de los acantilados en los que se puede realizar la vía ferrata Cala del Molí para sentir el vértigo de estar colgando al borde del mar.

Seguimos para encontrarnos con una torre de la época medieval, uno de esos puntos defensivos que se iluminaban para avisar a las poblaciones vecinas de la llegada de piratas a la Costa Brava.
A continuación volvemos a disfrutar de otra zona de mar color turquesa, pero esta vez de roca, la cala de l’Ametller.

Y de repente, si sigues el camino, te encontrarás con las visitas del destino final, la playa de Sant Pol. Desde el mirador del Molar es uno de los mejores lugares para admirar la costa de S’Agaró.

Luego, dos calas preciosas, la de Maset y Sa Caleta en las que nos podemos bañar para luego continuar nuestro punto de destino, la playa de Sant Pol, en la que contamos con bares y restaurantes para poder disfrutar tras el esfuerzo del camino.

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