Las 7 mejores calas para hacer snorkel en la Costa Brava

La Costa Brava. Lugar de deseo para aquellas personas que quieren sentarse en la arena, darse un baño cada cuándo en cuándo y disfrutar de un entorno privilegiado que mezcla vegetación, mar y pueblos con encanto que parecen querer adentrarse en el agua. Pero también para los más aventureros. Por eso hoy queremos descubrirte las 7 mejores calas para hacer snorkel en la Costa Brava.

 

En la costa gerundense de Cataluña encontramos más de 200 kilómetros de litoral, que son una ventana al mar Mediterráneo. Sus aguas en este rincón de Europa son cristalinas, cálidas para poder estar bastante tiempo en el agua y, lo mejor de todo, albergan una vida marina única.

 

Así que nada mejor que verla por las gafas de buceo mientras respiramos tranquilamente por el tubo. Grandes bancos de sargos, pequeños mejillones incrustados en la roca, meros gigantes, pequeñas gambas, caballitos de mar, algas e, incluso, si tenemos suerte, alguna que otra tortuga..

Todo este hábitat convive a pocos metros de la orilla, con increíbles especies que podremos conocer gracias, en gran parte, a la vegetación marina y los corales rojos. Por si no lo sabes, la extracción de estos pólipos era común para su venta para hacer collares y joyas. Según un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona, el coral rojo se ha recuperado gracias a la protección de áreas naturales en la Costa Brava.

 

Gracias a esta protección, en las calas de la Costa Brava hoy encontramos lugares perfectos para el snorkel. Un deporte especialmente sencillo, en el que solo requeriremos de unas gafas y un tubo (y a veces unas aletas) para visitar el fondo del mar. Lo mejor es que es gratis, aunque en la mayoría de pueblos de la Costa Brava hay lugares donde se puede alquilar el material. Recuerda siempre que no debes meterte al agua si hay mal tiempo o el mar está revuelto.

Ahora sí, vamos a hacer un recorrido por las 7 mejores calas para hacer snorkel en la Costa Brava.

Cala Illa Roja (Begur)

Nuestra primera visita con las gafas de buceo es una de las calas más especiales de la Costa Brava, no solo por sus aguas, sino también por su paisaje. Illa Roja está situada en un entorno espectacular al norte del municipio de Begur.

 

El principal atractivo del lugar, que da el nombre a la cala, es la gran roca roja que parte la playa en dos. Esta pequeña zona donde la roca, el agua y la arena se fusionan es uno de los lugares más fotografiados de la Costa Brava por su impresionante paisaje color rojizo. El mejor momento para sacar una imagen y, también para hacer snorkel, es cuando la marea está alta y rodea al islote. Con el agua en niveles bajos no es tan recomendable, aunque la estampa es preciosa.

Otra ventaja de Illa Roja es su aislamiento. Para acceder a ella se deben bajar unas escaleras que serpentean por los acantilados que flanquean la playa. Antes, debes recorrer el camino de ronda que va desde la Playa del Racó. Por su aislamiento, en la cala es común la práctica del nudismo, además de no contar con muchos servicios básicos. Si vas a pasar el día, lo mejor es que lleves tus bebidas y comida.

 

En su longitud de más de 120 metros los amantes del snorkel podrán disfrutar de una agua limpia los días en los que el mar esté en calma. Y como no, el objetivo son los alrededores del islote, donde la vida marina se abre paso con peces de todos los colores.

Cala de Roques Planes (Calonge)

De Begur viajamos a la cala de Roques Planes, al sur del municipio de Sant Antonio de Calonge. Uno de los mejores lugares para hacer snorkel con niños, ya que entre esta cala formada únicamente por roca se forman pequeñas piscinas donde los más pequeños pueden disfrutar de los fondos marinos con seguridad.

 

Roques Planes es un espacio único en la Costa Brava por sus monolitos de color blanco que durante millones de años el agua y el viento se han encargado de erosionar. Para llegar, lo mejor es hacerlo por el camino de ronda entre Calonge y Playa de Aro, donde además puedes visitar otras playas como Can Christus o la de Belladona. El lugar es perfecto si queremos disfrutar de un día diferente, en el que en vez de plantar la toalla en la arena recorramos los bajíos de piedra buscando cangrejos y otro tipo de crustáceos.

 

En su aislamiento no hay servicios, pero sí un fondo marino impresionante para hacer snorkel. En el agua encontrarás pequeñas cuevas en las que puedes ver morenas, pulpos, erizos, y peces de todos los colores que habitan pegados al litoral. Las rocas más grandes son las ses Gavines y la de Esculls de les Cigales, que por su nombre se puede adivinar que tipo de fauna encontraremos. Recomendamos visitar la playa con escarpines para poder moverte sin problemas por la roca.

Cala Sa Tuna (Begur)

Volvemos a Begur para conocer otra cala en la que la práctica del snorkel se vuelve, más que un disfrute, una obligación. Al este del casco antiguo de Begur está Sa Tuna, un entorno de gran belleza por las pequeñas casas de pescadores que rodean a esta franja de litoral de unos 80 metros de longitud. Ver anclados al fondo algunos botes de pesca es una buena señal para saber que la vida marina abunda en esa pequeña cala, abrigada por dos salientes rocosos que garantizan unas aguas en calma.

 

A Sa Tuna se puede llegar en coche. A diferencia de las anteriores calas, aquí podrás encontrar algunos servicios como duchas, hamacas, sombrillas y pasarelas de entrada al agua. Por ella accederemos con nuestras gafas y nuestro tubo, para ir recorriendo los acantilados que rodean las aguas cristalinas en las que se puede ver la fauna a metros de distancia. Para los más aventureros, solo si el mar está en absoluta calma, recomendamos el recorrido hasta el cabo que se sitúa al este de la cala. Para ello, lo mejor es que consigas unas aletas que te ayuden a realizar menos esfuerzo en el camino.

 

Cuando termines de hacer este deporte acuático, si tienes hambre, lo mejor es acercarte a uno de los tres restaurantes que están entre las estrechas calles y casas de pescadores. Con suerte. Podrás degustar unas sabrosas sardinas frescas que hace unos minutos puede que hayas visto en el agua.

Cala Sa Cova (Playa de Aro)

Nuestro siguiente destino para bucear es uno de los más turísticos de la Costa Brava. Playa de Aro tiene una oferta inigualable de hoteles, playas, deportes acuáticos, restaurantes, bares e, incluso, lugares de interés histórico como la villa romana de Pla de Palol. Y también pequeñas calas, como la de Sa Cova en las que pareces que desapareces de la muchedumbre y son perfectas para la práctica del snorkel.

La cala Sa Cova está ubicada al norte de la ciudad de Playa de Aro y al sur de la urbanización los Pins. Este pequeño banco de arena de unos 55 metros de largo es un oasis. También para la fauna marina, que se ubica entre los dos salientes de roca que parece que te quieran invitar a salir al Mediterráneo.

Mientras hagas snorkel para ver erizos de mar, sargos o, si tenemos buena vista, caballitos de mar, aprovecha para sacar la cabeza un segundo y observar toda la vegetación que rodea a la cala. Se llega a ella por el camino de ronda que va hacia San Antonio de Calonge, entre estrechos túneles excavados en la roca, así que aprovecha también para recorrerlos e ir a otras míticas calas del municipio como Rovira o la del Pi.

Si eres fan de otros deportes acuáticos, te recomendamos que a la vuelta visites empresas especializadas en este tipo de actividades. Kayak, buceo con bombona, ski acuático, castillos inflables en el agua para los más pequeños y mucha más ofertas te esperan para seguir disfrutando del Mediterráneo.

Cala Pola (Tossa de Mar)

Visitamos ahora el norte del municipio de Tossa del Mar, donde una maravilla natural te espera para que te adentres en sus aguas con las gafas de buceo y el tubo. Se trata de Cala Pola. El entorno es único, con una vegetación que parece querer adentrarse en el mar a través de las rocas que flanquean la fina arena amarilla que encontramos en la orilla de aguas cristalinas.

 

El nombre de la cala se debe a una sirena que atraía a los visitantes con su hermoso canto. Si hay suerte, a lo mejor te la puedes encontrar con las gafas de buceo. Las vertientes rocosas que se abren hacia el mar son los lugares perfectos para tratar de encontrar fauna autóctona de esta parte del Mediterráneo.

La playa, por su lejanía del casco urbano de Tossa, no cuenta con muchos servicios, pero en verano hay un chiringuito para tomar algo cuando salgamos del agua. Es una playa perfecta para ir con niños, ya que el agua está balizada con boyas que avisan de las rocas que te puedes encontrar en el fondo del mar.

Cala Es Codolar (Tossa de Mar)

En esta playa te sentirás como una reina o un rey al hacer snorkel. Y es que pocas veces tendrás la oportunidad de bucear a los pies de un castillo. Cala Es Colodar es uno de los rincones preferidos de los habitantes de Tossa de Mar. Está ubicado al sur del pueblo, bajo los acantilados en donde se yergue la muralla defensiva que protegía al barrio de Vila Vella.

 

Mientras el entorno de roca te recuerda a Juego de Tronos porque una de las torres defensivas del castillo flanquea la playa, podrás disfrutar de una cala a mar abierto en la que hay que tener cuidado en los días de oleaje. Tendrás que avanzar algunos metros para acceder a los fondos de piedra donde se encuentra la fauna marina que forma este hábitat real. Mucha de ella está dentro del intrincado sistema de cuevas que la erosión del mar ha formado bajo las grandes rocas que sobresalen del agua.

 

Tras estar admirando la rica vegetación y una vez que hayas terminado el día de playa, te recomendamos una visita al castillo de Tossa, la Vila Vella y la rica gastronomía que ofrecen los restaurantes de la localidad.

Cala Estreta (Palamós)

Terminamos nuestra lista de las mejores 7 calas para hacer snorkel en la Costa Brava con una muy especial. Se llama Cala Estreta y está situada al norte del municipio de Palamós. Su paisaje es impresionante, con una gran roca que divide la cala en dos y con dos bancos de arena en los que podremos disfrutar del paisaje antes de entrar al agua.

 

Lo mejor de esta cala es su ubicación. O lo peor. Para llegar hasta ella hay que caminar 20 minutos desde la Playa del Castell, ubicado bajo el Poblado Íbero de Castell. Este camino hace que la playa no sea muy concurrida. Pero eso es bueno para que la fauna marina esté más presente si queremos hacer snorkel. Es el ambiente más natural de toda la lista de calas, ya que a su alrededor no hay ni una sola construcción, y unos pequeños barcos de pesca son los únicos elementos fabricados por el ser humano que encontraremos en toda la playa.

 

El hermetismo de la playa hace que no tenga muchos servicios. Por eso recuerda ir con tus gafas, un tubo y los alimentos y bebidas necesarios para pasar el día. Es una cala perfecta para ir en pareja y pasar un día romántico apreciando la fauna de esta área del Mediterráneo. También para haberte dejado un buen sabor de boca con las que, para nosotros, son las 7 mejores calas para hacer snorkel en la Costa Brava.

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