Conoce la Playa de Blanes

Blanes, conocido como el “Portal de la Costa Brava” por ser la primera localidad de esta franja del Mediterráneo, tiene a la playa de Blanes como ejemplo perfecto de lo que nos espera en todo el recorrido por la costa de Girona. Arena dorada, aguas azul turquesa, abundancia de fauna marina y un impresionante catálogo de servicios, todo ello a un minuto del casco histórico de Blanes.

Cómo llegar hasta la playa de Blanes

La localidad de Blanes es la primera de la Costa Brava, y por ello muchas veces es a la que más personas suelen acudir desde Barcelona. En verano es difícil encontrar aparcamiento, pero no imposible.
Existen parkings gratuitos a unos 5 minutos a pie de la playa de Blanes. Se encuentran detrás de la Casa d’Andalusia, junto a la playa de S’Abanell.
En verano es difícil encontrar aparcamiento en estos parkings gratuitos. Si no queremos pasarnos un buen rato buscándolo, lo mejor es intentar aparcar junto a la carretera de acceso a la Costa Brava de forma gratuita, desde donde nos separan 15 minutos a pie de la playa.
Blanes también cuenta con un aparcamiento preparado para autocaravanas detrás de la Casa d’Andalusia.

Qué ver y hacer en la playa de Blanes

La playa de Blanes es una de las playas urbanas más accesibles de toda la Costa Brava. En total tiene 600 metros de longitud por 30 de anchura, con un oleaje moderado que se suaviza por su cercanía al puerto de Blanes, que hace de barrera protectora.
Gracias a las condiciones ambientales de sus aguas y a la cantidad de servicios que posee, cada año recibe el distintivo Bandera Azul que certifica su calidad.
Es una playa familiar, perfecta para ir a pasar una jornada con niños, que tienen a su disposición un gran arenal dorado en el que jugar.
El Miniclub Infantil de Blanes es el lugar perfecto para que los más pequeños puedan realizar talleres y disfrutar de la fiesta de la espuma acompañados por monitores. Normalmente, el miniclub está abierto desde principios de julio hasta mediados de septiembre.

Otra muy buena opción, tanto para los pequeños como para los adultos, es hacer snorkel. Aunque el fondo es de arena, en el extremo sur de la playa se encuentra el islote de Sa Palomera. En sus rocas existe una gran cantidad de fauna marina que merece la pena ver con las gafas de buceo.
Al ser una playa urbana, lo mejor es que también tenemos una oferta turística única a escasos minutos a pie. En el casco histórico de Blanes, podemos visitar la Fuente Gótica, construida en el siglo XV. Muy cerca, y aún más antigua, está la Iglesia de Santa María, construida en el siglo XIV al estilo gótico.
Un poco más lejos, pero dominando la altura, se encuentra el castell de San Joan, un edificio medieval desde el que tendremos las mejores vistas de la playa de Blanes y la de S’Abanell.
Los Jardines de Marimurtra, considerado el mejor jardín botánico mediterráneo de Europa, es otro de los atractivos que ofrece la localidad.

Información útil

La playa de Blanes cuenta con todos los servicios al estar dotado de Bandera Azul. Duchas, hamacas, rampa de acceso para personas con movilidad reducida y mucho más. La oferta de restauración está presente en el passeig Pau Casal, que queda a escasos metros de la orilla del mar.

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